La Variedad

UNA VARIEDAD REVOLUCIONARIA:

Productividad y precocidad sin igual

La Tonda Francescana® supone un auténtico punto de inflexión para el cultivo moderno del avellano, y destaca, ante todo, por su excepcional precocidad en el inicio de la producción.

A diferencia de las variedades tradicionales, que requieren varios años antes de ofrecer cosechas significativas, la variedad Tonda Francescana® adelanta la fructificación hasta en 1 o 2 años.

Esto permite al productor amortizar rápidamente los costes de plantación y reducir los tiempos de espera hasta que la plantación alcance su plena producción.

Una vez en pleno rendimiento, la Tonda Francescana® demuestra ser un formidable aliado comercial: su rendimiento es claramente superior a la media de los demás cultivares, lo que garantiza cosechas abundantes, constantes en el tiempo y con una rentabilidad por hectárea muy elevada.

EL CICLO DE DESARROLLO DEL FRUTO:

El verdadero punto fuerte biológico de esta variedad reside en el ciclo de desarrollo del fruto, que es extremadamente breve.
Esta «prisa» natural se traduce en tres enormes ventajas estratégicas para el agricultor:

Floración tardía, defensa natural frente a las heladas tardías:

La aparición de brotes y la floración tienen lugar en una época media-tardía.
Este retraso constituye una defensa natural perfecta que permite a la planta escapar a las heladas tardías de primavera; estas últimas pueden comprometer la producción de otras variedades con un despertar vegetativo más precoz.

Maduración temprana y cosecha en época seca:

Los frutos maduran temprano, ya en la segunda quincena de agosto.
Recogerlos en este periodo significa adelantarse a las lluvias de finales de verano y del otoño incipiente. Los campos siguen siendo perfectamente accesibles para la maquinaria y se conserva la calidad de las avellanas.

Menos tiempo para enfermedades e inclemencias del tiempo:

El crecimiento del fruto se produce en un tiempo récord.
Al reducir el periodo de tiempo en el que la avellana está expuesta a las adversidades, se reducen drásticamente los riesgos relacionados con los ataques de insectos nocivos (como la chinche o el balanino) y con las enfermedades fúngicas, lo que limita la necesidad de tratamientos químicos.

EL FRUTO:

El sueño de la industria de la confitería

Además de su rendimiento en el campo, la variedad Tonda Francescana® presenta excelentes características en la fase de transformación, ya que cumple unos requisitos de calidad que se ajustan perfectamente a los estrictos estándares de la industria de la confitería a nivel mundial.

Alto rendimiento en el descascarillado:

La relación entre el peso de la cáscara y el de la parte comestible es óptima, con un rendimiento tras el descascarillado que oscila entre el 46 % y el 48 %. Esto significa que el desperdicio es mínimo y que el porcentaje de fruto aprovechable es muy elevado.

Excelente facilidad de pelado:

Una vez tostado, la película interna (perisperma) se desprende con extrema facilidad y por completo, dejando el fruto limpio, un factor crucial para la elaboración de granos, pastas y cremas para untar.

Perfil sensorial superior:

En boca presenta un sabor excelente, caracterizado por un aroma intenso, limpio y persistente, típico de las avellanas de la más alta calidad

Larga conservación (Long Shelf Life):

Gracias a su composición química equilibrada y a la estabilidad de sus aceites internos, esta avellana resiste muy bien al enranciamiento. Una vez secada, puede almacenarse y conservarse durante largos periodos sin perder sus cualidades organolépticas, lo que facilita la logística y la comercialización.